Llegamos a una especie de
edificio gigante con un cartel al lado que pone “Universidad Norte de Londres”.
¿Voy a la Universidad ?
Lenna: Se
supone que habíamos quedado aquí con Mark y los otros…¿Dónde est…ah mira, por
ahí vienen –echa a correr hacia un grupo de 4 personas. Tres chicos y una
chica. Uno de ellos abre los brazos al llegar Lenna y se besan.
Yo: Definitivamente,
creo que me he drogado muy fuertemente –susurro para mi misma.
Xx: ¿Y a
mi no me saludas o que? –dice un chico moreno de ojos castaños.
Yo: Hola
–levanto la mano y fuerzo una sonrisa. Él también sonríe y se acerca y me besa.
Cuando se separa pone una mano en mi cintura mientras yo pienso en lo que acaba
de pasar.
Lenna: Ian
no la atosigues mucho que hoy está rara.
Ian: ¿Y
eso?
Yo: Ya sabes…cosas
de chicas –me encojo de hombros.
Ian: Bueno,
vamos a tomar algo a la cafetería.
Por el camino descubro que
la otra chica se llama Alice, el que besó a Lenna se llama Mark y el otro es
Thomas (primo de Alice). Nos pedimos unos cafés y nos sentamos por “parejas”.
Ellos no paran de hablar de lo que han hecho este fin de semana (resulta que es
lunes y me entero ahora) mientras que yo miro por la ventana intentado adivinar
que es esto.
Wait. Si es un sueño y me
pellizco, me puedo despertar ¿no? Joder, que lista que eres Lucy. Me pelizco el
brazo izquierdo y nada. Vuelvo a repetir por si acaso, pero no me despierto. Me
estoy haciendo daño de verdad y no he despertado.
Ian: ¿Porqué
te pellizcas?
Yo: No me
pellizcaba –disimulo.
Ian: Claro…-se
mira el reloj- bueno chicos, mi primera clase empieza en 10 minutos. Me voy.
–me da un pico antes de levantarse y sale de la cafetería.
Una hora después estoy
sentada en una especie de grada, en la tercera fila. Saco mi carpeta y, como
última sorpresa, resulta que tengo todos los apuntes. Y con mi propia letra.
Entra un profesor con gafas y anunica que empezará la clase en breves. Allá
vamos.
Señor Peters empecemos con las malas noticias. Su
hija se encuentra en una especie de coma temporal. Puede tardar horas, semanas
o un par de meses en despertarse. La buena noticia es que aunque se llevó un
fuerte impacto en la cabeza, no va a tener secuelas. Nada de amnesia ni
olvidos.
Cuando se acabaron las
clases, Lenna me dijo de ir por ahí con los demás pero no tenía ganas. Así que
aquí estoy. De camino a casa por las calles de Brighton. La parte buena de esta
especie de “realidad paralela” es que soy una persona normal. Antes he pasado
por un parque lleno de gente y niños y nadie me ha reconocido. Como acto
reflejo pensé en Niall. En lo que daría por ser normal, sin que nadie le
reconociera ni nada.
Miro mi móvil repasando la
agenda en busca de un nombre conocido pero nada. Si esto fuera un sueño, al
pellizcarme me habría despertado, ¿no? Dejo mis paranoicos pensamientos cuando
veo que mi casa está a la vuelta de la esquina.
Abuela: ¿Cómo
ha ido? ¿No vuelves con Lenna? –saluda cuando entro a casa.
Yo: Ha
quedado con nuestros amigos para dar una vuelta. Ha ido bien. –entro a la
cocina, donde está ella haciendo lo que parece un pastel.
Abuela: Me
alegro. Oye, tu que eres más joven y eso, arreglame unos papeles del médico.
Yo: Está
bien, ¿Dónde están?
Abuela: En
el mueble de ahí –señala con la cabeza.
Rebusco en el mueble hasta
que veo una carpeta con el nombre “médicos” en ella. La dejo sobre la mesa y
empiezo a sacar los papeles.
Abuela: Son
los últimos.
A pesar de que me dice
cuales son, yo me paro a leer los demás. ME fijo en las fechas y en algunos
párrafos sueltos.
Julio de 2011
Las pruebas realizadas este
mismo mes señalan que tiene Alzheimer en grado bajo. Si el paciente empieza el
tratamiento la enfermedad se podrá controlar.
Enero de 2012
La paciente mantiene estable
su enfermedad y ha empezado la segunda fase del tratamiento.
Mayo de 2012
La paciente mantiene estable
su enfermedad y ha empezado la tercera fase del tratamiento.
Sigo leyendo papel tras
papel hasta que llego al “Enero de 2013” que únicamente dice que ha finalizado
el tratamiento y tiene la enfermedad estable.
Yo: Abuela,
¿Cuándo te empezaste a hacer las pruebas?
Abuela: Como
si no lo supieras Lucy… -dice removiendo una masa.
Yo: Se me
ha olvidado –digo inocentemente.
Abuela: -suspira-
parece mentira que te hayas olvidado de eso. Parecía que estuviste enfadada
conmigo casi un mes. –enchega unas cosas del horno y me mira- fue el día de tu
cásting para Factor X, ¿no te acuerdas?
Yo: ¿El
día de mi cásting?
Abuela: Si,
me llamaron de camino a allí y tu preguntaste quien era. Insististe en venir
conmigo a pesar de que era tu única oportunidad de estar en Factor X.
Dejo los papeles y fijo mi
mirada en un punto al azar de la mesa. De camino a Londres, en el coche, mi
abuela recibió una llamada. Ella la ignoró y por lo tanto, los demás también.
Yo: Voy a
hacer los deberes, ¿vale? Bajaré para cenar.
Uno de los días más felices
de mi vida, el de mi primera audición, podría haber retrasado la enfermedad de
mi abuela. Podría haber sido tratada y ahora mismo estaría mejor.
-¿quiere que le traigamos una cama extra a la
habitación para que pueda quedarse aquí señor Niall Horan?
-Si, por favor. No pienso separarme de ella hasta que
despierte.
En verdad no tengo deberes.
Ni siquiera se que carrera estoy estudiando. Supongo que es la de Periodismo ya
que siempre me ha gustado. Me tumbo en la cama, mirando al techo blanco. ¿Por
qué estoy aquí? Intento recordar más allá de esta mañana pero nada. No me viene
nada.
Cierro los ojos cansada y,
aunque son las 5 de la tarde, me quedo dormida en pocos minutos.
Narra Niall
Entro al lavabo como cada
mañana y me pego una ducha fría. Cuando estoy, me visto allí y dejo mi pelo
mojado.
Yo: Buenos
días Lucy –digo al pasar por su lado.
Me siento en mi cama y cojo
mi ordenador. Ya ha pasado una semana del accidente. A los tres días ya me
dieron el alta, ya que yo sólo sufrí unos rasguños y me rompí un pie. Lucy
sigue en su cama, con sondas por su cuerpo y con sus ojos cerrados. A veces
solo imagino que está durmiendo y una parte de culpa se me va. Está ahí por mi
culpa.
En seguida en Twister hubo
un gran revuelo. Nadie se creía lo que había pasado y querían pruebas. Poco
después autoricé que lo dijeran oficialmente. Las disasters a las que seguía
aseguraban estar destrozadas tras la noticia. Desde ese día han estado haciendo
TT’s. Todos los demás fandoms han apoyado a las disasters. Incluso con las que
se llevaban peor.
Yo: Deberías
despertar solo para ver la que has liado.
De vez en cuando le voy
hablando, como si pudiera oirme. Miro la hora. En poco rato llegará Dan y se
tirará aquí hasta el medio día. Luego se irá y vendrán Fred y Nicole unas horas
después.
Mi movil suena con una
canción de Michael Bublé y lo cojo al ver que es Harry.
Harry: Eh
tío, ¿Cómo está?
Yo: Sigue
sin despertar.
Harry: Joder…¿pasa
algo si me paso esta tarde por allí?
Yo: No no,
como si quieres venir ahora.
Harry: Quizá
llame a Lenna y vayamos juntos. –silencio en la línea- ¿y tu como estás?
Yo: ¿Cómo
estoy después de dejar a mi novia en un coma? Bueno, pues de fábula.
Harry: Niall…
Yo: -suspiro-. Lo
siento Harry. Es obvio que estoy mal. Nos
vemos luego, ¿vale?
Harry susurra un vale y
después cuelga.
No se el tiempo que me paso
mirando a Lucy cuando Dan entra por la puerta.
Dan: ¿Han
dicho algo los médicos?
Yo: No
viene uno desde ayer por la noche.
Dan asiente y se deja caer
en uno de los sofás al lado de Lucy. Pasan las horas hasta que Dan se marcha y
vuelvo a estar solo con Lucy.
Narra Lucy
Después de clases cedo ante
la insistencia de Lenna de quedar con mis amigos. Ian me coge de la mano
mientras caminamos a un bar al que solemos ir siempre. Cuando giramos la
esquina me parece ver la cabellera pelirroja de Maggie, pero sacudo la cabeza
ante esa idea. ¿Y si en verdad esto es mi vida? ¿Y si eso de ser famosa y las
Walking Disasters ha sido un sueño?
Ian: Han
sacado una peli nueva de esas de zombies que te gustan a ti…¿te apetece verla
mañana por la tarde? –me susurra en la oreja.
Yo: Vale,
me apetece –le respondo con una sonrisa.
El chico sonríe de vuelta y
me besa.
Entramos al bar y nos
sentamos en una mesa alejada de la entrada. Un camarero se nos acerca y nos
saluda.
Camarero: Vaya
Lucy, ¿Qué te pasó ayer?
Yo: Em…tenía
deberes.
Lenna: Joseph
ayer Lucy estaba muy rara.
El camarero asiente y
pregunta si queremos lo de siempre a lo que los demás asienten. Vaya, somos
conocidos aquí.
Lo siento tanto Lucy. Si no hubiera dejado de mirar
la carretera, tu ahora no estarías…y yo ahora no estaría…joder lucy.
¿NIALL? Me giro y empiezo a
mirar por todo el local. Nada. Oh, perfecto. Ahora me estoy volviendo loca.
Tienes que despertar Lucy. Verte así me está matando.
Llevo una semana en la que apenas como. Ni siquiera puedo dormir dos horas
seguidas. Lo único que hago es quedarme en la cama y por la mañana me ducho. Y
así todos los días.
Me levanto de la silla y los
demás me miran.
Yo: Tengo
que irme, lo siento –señalo la puerta y después voy corriendo hacia ella.
Al salir me doy cuenta de
que llueve. Que casualidad, mira.
Quiero que sepas que aunque no te despiertes en 50
meses, yo no me voy a mover de aquí. No creo que soportara no saber como estás
en una situación así. Si me fuera de gira me volvería loco.
Yo: NIALL
–grito, haciendo que la gente me mire mal.
Becca y Maggie se quedaron ayer toda la tarde y hoy
me ha llamado Harry. Va a venir con Lenna. No sabes lo mucho que te echamos de
menos Lucy. No sabes lo que te echo de menos.
Yo: NIALL,
¿DÓNDE ESTÁS? –empiezo a correr hacia ninguna parte.
Tus fans están fatal y…oh dios has movido la mano.
¿Me estás escuchadno Lucy? Vuelve a mover la mano. Oh dios. Vale…a ver…voy a
seguir hablandote, ¿vale? Pero despierta por favor.
Yo: ¿PERO
QUE QUIERES QUE HAGA? –sigo corriendo y al final de todo veo un callejón
oscuro. Cada vez la voz de Niall es más clara y se oye mejor. Cada vez que
estoy más cerca del callejón.
Vamos Lucy, tu puedes. No se si esto va a servir de
algo, pero sigue mi voz. En todas las pelis lo dicen y al final se acaba
despertando alguien. Por favor Lucy. Dios mío, parezco un loco.
Sin pensármelo dos veces
echo a correr hacia la oscuridad.